Un desafío para los estados nacionales

Puntuación:

Quizás la estafa financiera más popular se haya denominado esquema Ponzi desde principios del siglo pasado. La idea es atraer inversores prometiendo rentabilidades a corto plazo muy superiores a las del mercado. Los primeros inversores que se sumen al programa serán pagados con los fondos que ingresen los nuevos ahorradores. Se llama Pyramidal cuando cada inversionista que se une recibe recompensas por atraer clientes adicionales. El castillo de naipes (o pirámide) se derrumba cuando queda claro que las promesas de ganancias financieras extraordinarias no pueden durar para siempre, dejando a los ahorradores que no han retirado sus ahorros atrapados en la red.

El esquema Ponzi aplicado a las criptomonedas -o las llamadas criptomonedas- ha ocurrido y sigue ocurriendo en gran parte del planeta. Algunos ejemplos en diferentes continentes nos permiten apreciar la escala global de este fenómeno.

En los Estados Unidos, un tribunal de San Diego acusó el 25 de febrero al fundador de una plataforma de inversión en criptomonedas llamada BitConnect de organizar una estafa de más de $ 2 mil millones contra miles de inversores en diferentes países.

Al otro lado del Atlántico, los líderes de Finiko fueron arrestados a mediados de abril en Rusia, una plataforma que construyó un esquema piramidal desde enero de 2018 hasta julio de 2021 y estafó a casi 800,000 inversionistas en Rusia, Kazajistán, Hungría, Austria, Alemania y Estados Unidos, con la supuesta estafa alcanzó la cifra de casi 1.500 millones de dólares.

Plus Token viajó a Asia prometiendo rendimientos de entre 10% y 30% mensual y atrajo a más de 3 millones de ahorradores en China, Corea del Sur y Japón por valor de $5.700 millones.

Uno de los casos más importantes en el mundo es el de Onecoin, una empresa búlgara con sucursal en Argentina llamada Onelife, que de manera fraudulenta ofreció la supuesta criptomoneda en varias provincias. A mediados de abril, miembros del Ayuntamiento de Córdoba confirmaron la prisión preventiva de 10 personas acusadas de este fraude.

Argentina, como el resto del mundo, sufre una creciente ola de delitos relacionados con criptomonedas en todo el país.

A diferencia del fraude dentro del sistema financiero, uno de los beneficios de los ciberdelincuentes es que sus plataformas no tienen un supervisor definido en muchos países del mundo. Esta laguna les permite comerciar el tiempo suficiente para completar la estafa antes de que los atrapen.

Sigue leyendo:  Bitcoin en el balance de Twitter "no tiene sentido hoy"

Si bien es extremadamente fácil invertir en estos criptosistemas, es muy difícil para los ahorradores recuperar los fondos invertidos una vez que se descubre la estafa. Por un lado, los estafadores a menudo se apresuran a ocultar estas ganancias ilícitas en cuentas que están fuera del alcance de los reguladores y jueces. Por otro lado, algunas de estas criptoplataformas suelen tener su sede en paraísos fiscales e incluyen mecanismos de resolución de disputas en la letra pequeña de sus acuerdos de membresía, los cuales están regulados en diversas jurisdicciones fuera de la residencia del inversionista.

Pero el estado no es el único responsable de prevenir o detectar rápidamente estos fraudes. Estos actores privados que rechazan rotundamente la intervención estatal son funcionales a estas estafas que desprestigian y deslegitiman a todo un sector donde no todos son iguales.

Por el contrario, para atraer ahorradores, estos esquemas fraudulentos requieren una narrativa de comunicación convincente. Para ello, utilizan las redes sociales que promocionan plataformas en ocasiones dedicadas al asesoramiento financiero gratuito para convencer a sus clientes de que compren estos productos.

Tienen suficiente dinero para permitir que sus carismáticos gerentes asistan a programas de máxima audiencia donde son tratados como gurús de una nueva era, recurriendo a veces a celebridades que irresponsablemente promueven estas fabulosas inversiones. Celebridades como el boxeador Floyd Mayweather o el actor Steven Seagal han promocionado criptoproductos que finalmente defraudaron a los ahorradores que invirtieron en estos fondos. Al respecto, la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado en 2017 en el que establece que cualquier celebridad que se ofrezca como voluntaria para promover la compra de activos digitales recibirá en detalle el pago recibido como compensación por esta celebridad, quien deberá informar públicamente sobre la promoción. .

Los tramposos también tienen un aliado muy poderoso; La naturaleza humana, donde la avaricia, el deseo de emular a las celebridades o el maravilloso sueño de obtener beneficios extraordinarios de un plumazo limita la racionalidad de los inversores.

Sigue leyendo:  Mire más allá de la exageración que rodea a los ETF de Bitcoin

En respuesta a este fenómeno digital, la mayoría de los países más poderosos (a excepción de China, que ha prohibido el uso de criptomonedas y ha emitido su propia moneda digital por parte de su banco central) están decididos a encontrar una regulación que equilibre dos objetivos.

Por un lado, dejar fluir las innovaciones financieras que, bien utilizadas, son una herramienta clave para mejorar la vida de las personas, conectarlas, reducir costos, aumentar la seguridad en las transacciones, ofrecer más servicios y fortalecer áreas desatendidas.

Por otro lado, sin perder de vista los objetivos de mantener la estabilidad del sistema financiero, monetario y del medio ambiente, los Estados están tratando de desarrollar mecanismos para proteger a los pequeños inversionistas.

Con esto en mente, es imperativo que todas las organizaciones públicas involucradas, que cubren diversas áreas (financiera, legal, fiscal, manufacturera, social y ambiental), se coordinen para comprender completamente el funcionamiento y las implicaciones del extremadamente complejo mundo de las criptomonedas. Deben resolverse las cuestiones financieras, técnicas y legales relacionadas con la transferencia de fondos, la naturaleza jurídica de las plataformas (conocidas como bolsas de valores) y los activos negociados, así como su registro y custodia. Coordinar y compartir información con los reguladores del resto del mundo es fundamental para poder cubrir este universo.

Con esta inteligencia, el Estado puede definir claramente qué organismo (s) son los encargados de regular y supervisar el funcionamiento de estos actores y qué requisitos deben cumplir para operar.

Finalmente, y volviendo al tema del fraude, es importante lanzar una campaña masiva de educación financiera que brinde a la población las herramientas para prevenir fraudes de todo tipo.

Ex presidente de la Comisión Nacional de Valores.

Puntuación:
Finanzas News